Cubre las chuletas de cerdo con el limón y luego sazónalas con el comino en polvo, ajo en polvo, cebolla en polvo sal y pimienta. Asegúrate de hacer esto por ambos lados. Luego coloca las chuletas en un recipiente de vidrio, cúbrelas con plástico de cocina y refrigéralas por 30 minutos. También puedes colocarlas en una bolsa resellable.
Coloca la harina de trigo en un recipiente grande y sazónala con sal y pimienta al gusto. Bate los huevos con el agua en otro recipiente grande y sazona con sal y pimienta al gusto. Por último, coloc las migas de pan en otro recipiente grande y sazona con sal y pimienta al gusto.
Después de media hora saca las chuletas del refrigerador y primero cúbrelas por ambos lados con la harina de trigo, sacude el exceso. Luego pásalas por la mezcla de huevo y deja que escurran un poco. Por último cúbrelas bien con las migas de pan.
Caliente suficiente aceite en una sartén grande a fuego medio y cocina las chuletas por 6 minutos cada lado o hasta que estén cocidas y doradas. Fríelas en tandas si es necesario.
Sírvelas inmediatamente con papitas fritas, ensalada, papa salada o arepas.