Pre-calienta el horno a 375ºF (190ºC).
En una olla pequeña derrite la mantequilla con el aceite a fuego medio.
Agrega el ajo, perejil, sal y pimienta y cocina por 1-2 minutos. Coloca la mezcla aparte.
Corta el pan en pedazos de ½ - 1 pulgada (1,27 - 2,54 cm) y colócalos en un recipiente grande.
Vierte la mezcla de mantequilla sobre los pedazos de pan y revuelve ligeramente bien para que se cubran lo mejor posible.
Extiende los pedazos de pan sobre un lata grande para hornear y hornéalos por 15-20 minutos o hasta que estén dorados.