Mezcla la leche tibia con la levadura y el ¼ de cucharadita de azúcar en un bowl pequeño. Déjalo reposar por unos 5-8 minutos para que la levadura se active. Cuando veas que le leche tiene una espuma gruesa por encima, agrégale la mantequilla derretida y revuelve bien.
Mezcla la harina, junto con el azúcar, y la sal en el bowl de la mezcladora. Agrega la levadura activada y amasa con el gancho de la mezcladora por unos 8-10 minutos o hasta que la masa quede suave y elástica. También puedes mezclar los ingredientes secos con la levadura activada en un bowl grande. Luego amasa la masa sobre una superficie, plana ligeramente enharinada, por unos 8-10 minutos.
Engrasa un bowl grande con el aceite. Coloca la masa en el bowl, volteándola para cubrirla con el aceite. Tapa el bowl con papel film o con una toalla de cocina limpia, y déjala reposar en un lugar cálido por 1-2 horas o hasta que se duplique en tamaño.
Una vez que la masa se haya duplicado en tamaño, la puedes amasar en forma de tronco, y dividirla en 8 pedazos pequeños. Aplana cada pedazo de masa con un rodillo hasta que quede más o menos de 7-8 pulgadas (17-20 cm) de largo. Rellena el centro con queso mozzarella rallado, si deseas rellenarlo con queso, y enrrolla la masa de arriba hacia abajo para formar un pan. Otra opción es colocar un pedazo de queso mozzarella en la parte superior de la masa, y enrrollarlo para formar un pan pequeño. Coloca todos los panes armados en un molde engrasado, cúbrelos con papel film o con una toalla de cocina limpia, y déjalos reposar una segunda vez por unos 45 minutos a 1 hora o hasta que crezcan.
Precalienta el horno a 350°F (180°C). Unta la parte superior de cada pan con la mezcla de huevo y agua y alíñalos con el Everything Bagel Seasoning o tus aliños favoritos, al gusto. Hornéalos por unos 30-35 minutos o hasta que queden dorados por encima.